` ¡Tus manos están llenas! - Shalom Tidings
Shalom Tidings
Download the free app and experience a new lifestyle today!
No Thanks Open

Home/Evangelizar/Article

Sep 02, 2020 352 0 Emily Shaw, Australia
Evangelizar

¡Tus manos están llenas!

¿Te preguntas cómo responder a esos comentarios sobre tu testimonio de vida? ¡Aquí están las 3 mejores respuestas sólo para ti!

La semana pasada, estacioné nuestra gran camioneta en la parte delantera de la tienda local. Después de rápidamente obtener algunos artículos de comida, volví y  encontré a mis hijos conversando con los ocupantes del vehículo estacionado junto a nosotros: un padre y su hijo joven.

En una pequeña ciudad tal como nuestra, siempre hay relaciones tenues con otras personas. En este caso, el joven en la camioneta había asistido al preescolar con nuestro cuarto hijo y quiso saludarlo.

La puerta a nuestra camioneta fue abierta para dar lugar a tal saludo.

Pude ver la mente del padre sobresaltarse cuando contó el número los niños en mi vehículo, seis, y luego el noto que mi barriga anunciaba la espera del número siete.

Su comentario fue uno de aquellos con los que las familias grandes se encuentran tan a menudo que molestan: “Debería conseguir una Televisión”.

Añadió “o algo”  a su comentario y una risa torpe que sólo demostró que había reconocido la grosería de su comentario. Pero ya era demasiado tarde para devolverlo.

Sonriendo con una sonrisa muy forzada, nos despedimos y volvimos a casa. Esta no era la primera vez que había encontrado tales comentarios, y no sería la última. La verdad es que el tamaño de mi familia de alguna manera enfrenta oposición por una gran parte de la sociedad.

“Ellos simplemente no pueden entender”, dice una amiga mía, y mamá de seis, “qué alegría experimentamos al ser bendecidas con una familia tan grande”.

Ella tiene razón. Ser bendecido con una familia numerosa es algo muy diferente a adherirse a los 2 o 1 hijos por familia y, desde el exterior, parece muy contracultural.

Por supuesto, es contracultural, pero no debería serlo. No todos estamos llamados a tener una familia «grande», pero estamos llamados a estar abiertos a la vida. Para algunos, esto significa una familia grande, pero para otros significa una familia pequeña,  encontrarse con el embarazo y la pérdida del bebé, lucha con la fertilidad, crianza o la adopción.

Independientemente del tamaño o la forma de nuestra familia, todos podemos dar testimonio de la profunda bendición de estar abiertos a la vida.

1.Irradiar alegría

La noticia de un nuevo embarazo debe ser de gran alegría. Hay algunas veces y algunas situaciones, cuando esta noticia podría ser más tenue.

Independientemente de lo que sea, siempre se debe celebrar una nueva vida.

Cuando te encuentres con otros, ya sea que compartan tu perspectiva abierta a la vida o no, déjales ver la alegría que este anuncio lleva consigo.

La alegría es contagiosa, y algo que a menudo lamentablemente falta en nuestro mundo de hoy.

Tal vez todavía no pueden entender por qué querrías tener tu cuarto, sexto, séptimo o undécimo hijo, pero aun así deberían poder dejar su encuentro contigo sabiendo que estás encantada de estar esperando otro bebe que te causa alegría.

2.Responder con humor, no con ira

Hay algún número de respuestas que uno podría dar a esas frases: “¿que no tienes una televisión?” O, «¿que no tienes las manos llenas?» y así sucesivamente. Pero algunos probablemente no son caritativos.

No vamos a cambiar corazones al responder con coraje, o, seamos honestos, con cualquier respuesta que demos. Pero, tal vez podamos sembrar una semilla.

A una madre conocida mia le gusta contar la siguiente historia de la respuesta de una madre a las siguientes preguntas : “¿por qué tienes tantos hijos? o ¿vas a tener otro?»

La respuesta descarada: “¡Vamos a seguir hasta que nos guste uno!”

O, alternativamente: «Sólo nos aseguramos de que tengamos muchos hijos para que nos cuiden en nuestra vejez».

Quizás estas bromas no sean para todos. Pero el sentido del humor puede ser un gran instrumento en responder a las preguntas más complejas de los más seculares entre nosotros.

San Juan Cantius nos anima a: «Luchar contra todos los errores, pero hacerlo con buen humor, paciencia, bondad y amor. La dureza dañará tu propia alma y arruinará la mejor causa.»

A lo mejor añadirle una dosis de humor será lo correcto.

3.Testigo sin palabras

Aunque he recibido comentarios menos que ideales sobre el tamaño de nuestra familia, también he recibido los más hermosos.

Una señora mayor en particular comenzó con el cliché: “¿no has tenido las manos llenas?” y agregó: «y eres tan bendecida»

Claro que tiene razón. Somos increíblemente bendecidos y los que nos conoce, saben que nuestra apertura a la vida se extiende mucho más allá de nuestro propio hogar.

Hemos tenido personas que vienen a nosotros en busca de ayuda, orientación y apoyo frente a embarazos no planeados, períodos difíciles después del parto, la realización de la adopción, y los altibajos generales de la crianza. A menudo los conocidos que no son católicos buscan nuestro consejo. En virtud del tamaño de nuestra familia, de alguna manera transmitimos nuestra creencia sincera de que todas las vidas son preciosas.

Esta ha sido una consecuencia involuntaria de tener una gran nidada. En sí mismo, ha sido una inmensa bendición para nosotros apoyar a los demás.

Sin querer deliberadamente pretendemos hacerlo, seguimos el consejo de San Francisco de Asís: «Predicad el Evangelio en todo momento. Cuando sea necesario, use palabras.»

Por lo tanto, aunque puedes esperar comentarios impertinentes, eso no significa que debas bajar el tono de tu propio entusiasmo al compartir las noticias de un embarazo, ya sea tuyo o de otra persona.

Responde con alegría y humor, y continúa dando testimonio de la belleza y dignidad de toda la vida humana.

Share:

Emily Shaw

Emily Shaw is a former Australasian Catholic Press Association award-winning editor turned blogger for australiancatholicmums.com and is a contributor to Catholic-Link. A wife and mother of seven, she resides on a farm in rural Australia and enjoys the spiritual support of her local catholic community.

Latest Articles